lunes 19 de enero de 2009

"Las Siete Llaves del Sol Violeta"

Este es uno de los últimos guiones que escribí... y es uno de mis favoritos, no puedo publicarlo entero, tampoco quiero en realidad pero me gustaría compartir una de las escenas que más disfruto leer.

Esc. 6
Ext – Casa/Ventana – Día

María camina descalza, apoya sus pies en la madera y arrastra por el camino una bata abrigada. Lleva en su mano una taza grande de la que sale vapor. Se acerca con paso rápido hasta la puerta de entrada y se detiene.
Afuera el día es claro, las paredes de la casa son oscuras y tienen nieve acumulada en los rincones. El vidrio de la ventana amplio, limpio.
La puerta de madera se abre y María sale, se detiene en la entrada, mira hacia los costados. Detrás de la casa, hay nieve, todo es blanco y los árboles altos tienen nieve en sus ramas delgadas.
María bebe de su taza y respira profundamente. Las mangas de la bata largas, la ropa enorme y su cabello suelto. María cierra la puerta, se aleja y camina hasta una mesa de madera antigua, enorme, inmóvil en el medio de la sala. Deja sobre la misma la taza y retira la silla, mientras abre su computadora. Mira hacia la ventana y camina en puntas de pie hasta la puerta. Se detiene a acomodar un relicario solitario, en medio de un mueble alto. Abre la puerta lentamente y asoma su cabeza, mira hacia ambos lados y da un paso hasta quedar parada en la entrada. Se abriga con su bata, se cubre el cuello y mira hacia un costado, pensativa.
Unos labios violetas por el frío se apoyan en su mejilla blanca y le dan un beso. María sonríe, feliz.
La pantalla de la computadora es blanca y sobre la misma se dibujan letras estrechas en color negro. Los dedos de María se mueven rítmicamente, sus uñas pintadas de negro se estampan en las teclas y manchan segundo a segundo cada letra. Las frases una tras otra, están escritas en inglés e invaden la pantalla sucesivamente.
Suena una melodía tranquila, el piano como único instrumento.

María Off
Caminé por la avenida, la irregularidad de la vereda rota hizo que me detuviera antes de llegar a la esquina, pude sentir en los pies las puntas sobresalidas de la baldosa. Miré hacia arriba y vi el sol. Una mujer estaba parada cerca del semáforo. Con sus brazos al costado de su cuerpo, se estiraba para besar a un hombre en los labios. Unos segundos después se separaron. No vi el rostro de la mujer, ella enseguida cruzó la calle Larrea y caminó feliz por la avenida, con el beso aún en sus labios.
Dos de la tarde, la mujer atravesó el humo de un camión y los insultos entre un peatón vestido de traje y un automovilista joven, yo la seguí y pensé que pasaría el resto de su día sintiendo a ese hombre que no se volvió a verla antes de caminar. Me detuve en el dos mil ciento doce, Buenos Aires no es Barcelona, no es Liverpool, ni Munich; porque es bella y tonta a la vez y así la conocí y así la amo también…
Con rapidez, los dedos de María continúan moviéndose sobre el teclado.

jueves 8 de enero de 2009

¿el verano me hace pensar de más?

Camino por San Telmo ahora, cambié mi recorrido diario en las calles de Palermo por las angostas veredas del viejo barrio "humeante". Hoy el cielo está así, gris.
Hace calor como si el infierno estuviera encima de la ciudad.
Es 23 de diciembre, viajé en colectivo por casi cincuenta minutos desde mi casa, cercana a la avenida Córdoba, hasta la calle de mi prócer favorito, Bolívar.
Que hermosos dibujos vi mientras estaba esperando llegar. Enseguida pensé que me gustaría tener un "don", una característica que me haga especial. Pienso en los dibujos, recuerdo la voz de la joven que escuché cantar hace un momento y me imagino a mi hermana bailando. Cómo me gustaría tener un don. Escribo pero no es suficiente...
Cuando todo "entra" por los ojos, todo es imagen y sonido; movimiento, colores. Yo escribo para que eso se traslade de mi imaginación hacia la imaginación de los demás, a través de mis palabras pero hoy en día la gente no lee tanto; leer lleva tiempo, un esfuerzo mayor que mirar y escuchar; un proceso de pensamiento y reflexión que no todos están dispuestos a llevar a cabo.

viernes 15 de agosto de 2008

¡Pepo no me quiere!


“¡Pepo no me quiere, Pepo no me quiere!”. Leído sonará muy gracioso o no... pero yo lo repetía con todo el dolor del mundo.
Lo repetí desde que cumplí mis veintiún años y durante todo un año. Mi intención era convencerme de que Pepo no me quería realmente pero era imposible porque yo lo amaba. Sufría una especie de encantamiento como si él fuese mi Príncipe Azul que me había rescatado de otro príncipe, uno un poco violento de nombre Marcos. Cada vez que hablaba de Pepo, cada vez que lo veía, que me acordaba de Pepo, que me hablaban de Pepo; cuando recibía un mail de Pepo o Pepo aparecía en mi casa para desayunar o se iba de mi casa después de ver un par de películas o cuando Pepo me prometía visitarme en Buenos Aires… cuando veía las fotos junto a Pepo, cuando Pepo estaba borracho, cuando Pepo estaba sonriendo (siempre), cuando estaba con sus amigos; nunca me olvidaba de repetir: “¡Pepo no me quiere!”.La verdad es que Pepo no me quería, no me quiere ni me va a querer… no me quiso nunca.A pesar de los besos y los abrazos, de las palabras y los momentos. A pesar del tiempo, del año que pasó hasta que entendiera que Pepo estaba con otra persona y no iba a ocurrir que una mañana, repentinamente después de que los dos bajáramos juntos las escaleras de mi casa; él delante mío, yo todavía en pijamas con los ojos medio pegados y el pelo revuelto, nos sentáramos luego uno frente al otro en la mesa enorme de algarrobo oscuro con una taza de café para cada uno y una variedad de dulces para acompañar; Pepo con las manos entrelazadas en la taza, tomara pequeños sorbos de café para en seguida decirme que era a mí a quien quería, que se había equivocado, que simplemente tenía miedo de conocerme y enamorarse de mí pero que ahora iba a dejar a su novia de toda la vida para estar conmigo sin dejar de ser mi amigo y para amarme y compartir mucho más que las películas, los cafés, los abrazos. Me cansé de esperar y entendí y consecuentemente dejé de repetir: ¡Pepo no me quiere!
Y lo conocí a Lucas. Extrañamente, Lucas y Pepo sin siquiera conocerse parecen complotarse para aparecer, desaparecer y volver a mi vida; uno seguido del otro sin que yo se los pida pero siempre dándoles permiso para hacerlo.

miércoles 28 de mayo de 2008

Vicky con Lucas

La verdad es que, el frío no llegó solo a Buenos Aires, aprovechó y repentinamente se filtró en mi historia y en mis pensamientos y contaminó de invierno mis sentimientos.

Lucas está lejos y esa distancia no nos separa tanto como la separación que existe entre nuestras vidas. Es eso lo que nos aleja y no permite que nos juntemos en algún momento, en algún lugar, ni siquiera en algún pensamiento compartido.
Específicamente son las vidas tan diferentes que lleva cada uno de nosotros que hace que no estemos juntos, que pensemos distinto, que queramos otras cosas, que valoremos otras experiencias, que ideemos otros objetivos… que no nos pensemos… que no respondamos un mail.

Porque no respondí su último mail y pasó mucho tiempo y no tuve ganas de respondérselo y sin embargo Lucas me escribió un mail tan sincero que me sorprendió; me hizo caer de cabeza, como desde un trampolín y sin un paracaídas al suelo frío. Me levanté pero me di cuenta que no había soga ni escalera, ni nadie que pudiera “hacerme pie” para volver a esa nube de ideas, a esa película armada que tenía antes de leer las pocas palabras que me escribió Lucas. Volver y quedarme contenta con una realidad paralela, esperando, creando sentimientos para ser manifestados en algún momento.

Cuando miré alrededor, vi mi cara reflejada en ningún espejo, estaba reflejada en el asfalto, en la madera, en el vidrio, en el agua, en las paredes, en la tierra, en las piedras, en los obstáculos. Mi cara deformada, llena de bronca y pena.

Todo lo que viví y compartí, todo lo que escribí, lo que conté; todo eso sigue ahí y va a seguir hasta que logre entender que somos dos individuos con mucho aire entre nosotros, mucha vida, muchos años por vivir, mucha abstracción y mucha dificultad para comunicarse.

Yo pienso esto de Lucas y él no lo sabe y por el momento no lo va a saber porque no lo va a entender aún…

Jag tänker på Lucas en dag.Han går inte utan han flyger.
Hans börjar sin resa när han sover.
Han har vingar, honungs vingar, samma färg som sitt hår.
Lucas tänker att han drömmer. Där är han en fri ande, som jag gillar.
Han flyger över hav och han besöker länder i alla dess färger.
I morgon, är han i ett främmande land fyllt med snö.
Där äter han middag med en okänd.Den okända har svart hår och talar ett okänt språk, som Lucas inte förstår, men Lucas bara ler och svarar: hej då! eller chau!
På kvällen köper han en liten present i vart ställe han besöker.
Han köper färger, en himmel, musik, och en Che Guevara teckning.
När han skriver blir hans ord mina: titta! jag finns överallt men tänker bara på Lucas i Argentina?
Tre språk och svårt att kommunicera.
Ibland tänker jag att han bara är en del av min fantasi.
Jag kan inte höra Lucas, jag kan inte.

Yo pienso en un día en la vida de Lucas
El no anda, él vuela, él comienza su viaje cuando duerme.
El tiene alas, alas de miel igual que su cabello de miel.
Lucas piensa y sueña. El es un espíritu libre y a mí eso me encanta.
El es mar y conoce países de todos los colores.
En la mañana él está en un lugar lleno de nieve y después almuerza con algunas personas desconocidas.
Ellas tienen cabello oscuro y hablan un idioma desconocido pero Lucas sonríe todo el tiempo y dice: hej då! o chau!
Antes de que se haga de noche él compra un pequeño regalo en cada lugar que él visita.
El compra colores, compra cielo y música con un dibujo del Che Guevara.
Cuando él me escribe, sus palabras me dicen: Mirame! Yo estoy en todos lados.
Pero Lucas, ¿piensa en Argentina?
Tres idiomas y es tan difícil comunicarse.
De vez en cuando yo pienso que él sólo forma parte de mi imaginación.
Yo no lo escucho a Lucas, no puedo oírlo.

I think about a day in Lucas life.
He doesn´t go, he flies. He starts his trip when he sleeps.
He has wings, honey wings like his honey hair.
Lucas thinks and dreams. He is a free spirit and I like that.
He is sea and he knows lands from all colors.
In the morning he is in a place full of snow and then he has lunch with some unknown people. They speak an unknown language but Lucas smiles all the time and he says: hej då! or chau!
Before night he buys a little present in everyplace he visits.
He buys colors, he buys sky and music with a Che Guevara drawing.
When he writes me, his words say: Look at me! I´m everywhere.
But does Lucas think in Argentina?
Three languages and at the same time it´s so hard to communicate. Sometimes I think that he is just part of my imagination.
I don´t hear Lucas, I can´t do it.




lunes 19 de mayo de 2008

Gracias por el sushi

Bajo del 64 y camino rapidito por las veredas angostas de microcentro, ahí cerca de Avenida de Mayo. Y en esos cinco minutos que me lleva llegar hasta el aula me habla Carla Bruni, a veces Marisa Monte o alguna de las Calcanhoto (que no sé si son hermanas o qué vínculo tienen) pero me acompañan hasta que elijo subir por alguna de las dos hermosas escaleras de la facultad.
Yo sonrío y me abstraigo del humo de los colectivos y del miedo que me da que se caiga sobre mi cabeza un pedazo de balcón o pared de esos edificios tan viejos y abandonados. Llego tarde, me siento en uno de los últimos lugares del aula y escucho atenta a lo que dice el profesor, no hay nadie más allí para mí y yo sonrío.

Ahora no lo hago tanto pero cuando L volvió a Suecia, me dedicaba a repasar en mi mente cada momento que pasé junto a él.
Fecha exacta y lugar exacto. Contaba los días previos y posteriores a cada uno de sus llamados y de sus invitaciones, a cada uno de sus besos, sus caricias y al sexo.

Después de casi dos años dejé de contar, es más en noviembre, cuando L me avisó de su visita que no fue, me puse a contar los días que faltaban para que llegara… (Por favor que locura!) Pero desistí de la idea y cada vez que la ansiedad le ganaba a mi serenidad característica, cerraba los ojos y pensaba: solo quiero que sea abril ¡ya!
También dejé de contar porque es tortuoso saber que L se fue y acá la “cosa sigue”. Los lugares por los que caminamos, en los que comimos y donde nos abrazamos y besamos, todavía están ahí, no se fueron con él.
Acá donde lo conocí vivo.
leo sus palabras suecas y me desespera no saber qué escribe, veo sus fotos e imagino los lugares y las personas que conoce y no hay nada que desee más en este mundo que verlo, escucharlo, abrazarlo, besarlo y nada mas… quiero convertirme en el viento o en el agua que tienen el privilegio de rozar su piel. Quiero ser como la Sirenita de Disney y hacer un pacto con la bruja de tentáculos y convertirme en una persona sin voz y no poder hablarle pero quiero escucharlo; mirarlo desde lejos sin poder tocarlo pero intentar desesperadamente que me reconozca.
Porque no importa si existen hadas que inventen un hechizo para traerlo hasta mí, porque “la distancia no es cuánto nos separamos, la distancia es si no volvemos”.
Y aunque el olvido no exista… si no volvemos, no nos acordamos que existimos. No nos recordamos.


PD: Yo sé que en esta entrada iba a haber un video dedicado a L y para todos ustedes, pero me atrasé en postear por no poder aun hacer el video "más chiquito" y subirlo a la página, espero resolverlo en los próximos días.

jueves 8 de mayo de 2008

Un regalo

vf me pasó este premio, que no es un premio cualquiera, este viene con "tarea para la casa".


1) Poner el enlace de la persona que nos eligió: vf

2) Anotar todo lo que estoy anotando.
3) Compartir 6 cosas no importantes y 6 cosas que nos gusten.
4) elegir seis personas al final.
5) avisar a estas personas dejando un comentario en sus blogs.


Bueno vayamos por partes:

SEIS COSAS QUE NO ME IMPORTAN/NO ME GUSTAN/ NO ME INTERESAN

- las drogas
- los canelones
- la ciencia ficción
- los gritos
- la televisión
- el frío

SEIS COSAS QUE ME GUSTAN/ME ENCANTAN/ME ENLOQUECEN

- la música
- los idiomas
- leer
- los hombres
- soñar
- los zapatos

les paso el premio a: flor, martín, opinóloga, pd, godiva, julia

viernes 25 de abril de 2008

Para leer con... "Sur Le Fil"



En el próximo post, adelanto que voy a “poner” un video que hice recientemente y que es un regalo para mi sueco, todavía no se lo envié, lo voy a hacer ni bien lo publique acá.


Aun no le respondí el último mail que me envió.
Sé que él está en Egipto, que estuvo una semana en Suecia y que la pasó genial junto a su familia en la nieve, esquiando.
Sé cuándo termina su viaje, (tengo la fecha exacta) y lo que sé también es que en este momento el estaría acá conmigo, las pirámides y las momias y la arena y el sol y los 40º C de los que me escribió lo estarían esperando un poco más… todo eso lo puede esperar ¡tanto tiempo!
No lo van extrañar, porque todavía no lo conocen.

No importa si era un mes, una semana, un día o una hora; mi momento con él era comprobar que haber esperado dos años fue lo más sensato que hice por una persona a la quiero mucho, a la quiero a mi manera. No iba a poder ser más feliz, estoy segura de eso.
El ya no iba a ser parte de mi imaginación, como lo es hasta ahora y yo le iba a poder cerrar la boca a todos los que alguna vez me dijeron: “ya fue!, se fue!... no le escribas, hace como si estuviese muerto!”
¡Por favor! ¿Qué tipo de consejo es ese?
Si él venía, yo ganaba... ahora no perdí nada pero ¿cuándo voy a ganar?.
Tal vez estoy encaprichada con que esta historia tenga un final feliz y entonces no veo que la película que edité en mi cabeza ya terminó hace rato y fue bastante real y normal sin reencuentro y sin alegría y sin sonrisas y sin sueños.

La historia con L (el sueco) continua así: Algunas palabras y un poco de baile y aluciné, ya había quedado encantada por él. Volví a Buenos Aires en febrero de 2006, desde acá nos escribimos mails en los que él me contó sobre su viaje por la costa atlántica que incluía sol y surf por las playas de Mar del Plata, Villa Gesell, Necochea, San Bernardo. Inclusive antes de que pudiéramos volver a vernos viajó con sus amigos a el carnaval de Gualeguaychú (walevacho como me escribió él). Iban a pasar más de dos meses para el próximo encuentro. En el medio inclusive hubo una decisión de no escribirnos más y de no llamarnos más.“mejor no nos veamos…”. Pero no se cumplió y un día cualquiera recibí un mail más de L.
Su viaje se prolongó hasta Uruguay, Brasil y Perú y volvió de todos esos lugares hermoso como es él, su pelo de miel ya no existía, tanta arena y mar (me contó) hicieron que se lo tenga que cortar.
Paso su cumpleaños número veintidós acá y después llegaría el encuentro, que en realidad no tuvo demasiada magia, fue sencillo.
Nos vimos todos juntos, armamos una salida grupal. Él junto a dos amigos suecos y yo en mi casa junto a un grupo de amigas, después todos juntos a una fiesta de desconocidos que fumaban porros en la oscuridad.
Hablamos hasta el cansancio y cuando no entendíamos lo que decía uno o el otro sonreíamos y hacíamos señas o gestos.
No nos besamos, no hizo falta con tantos abrazos y alegría.